*Fushh*
Una columna de fuego verde se elevó durante un instante en una fea y destartalada chimenea de un oscuro callejón antes de desaparecer rápidamente. En su lugar apareció un joven de apariencia algo desaliñada, vestido con un traje barato que mostraba algunos parches aquí y allá.
Su aparición atrajo algunas miradas de las personas que se encontraban cerca, pero, tras echar un vistazo a su aspecto, estas perdieron rápidamente el interés y volvieron a sus asuntos.
Al pisar el polvoriento suelo de la chimenea, el joven sacudió el polvo que había caído sobre su abrigo mientras salía. Era una acción sencilla, pero ejecutada con unos modales refinados que no encajaban en absoluto con su apariencia.
Tras echar un rápido vistazo al lúgubre callejón en el que se encontraba, comenzó a caminar a paso mesurado y con una mirada cautelosa, al igual que el resto de las personas que transitaban por allí. No tardó en salir a otra calle, contrastantemente iluminada y mucho más animada.
El contraste era tal que parecía estar entrando en un mundo completamente distinto. Sin embargo, el joven no pareció inmutarse ante el abrupto cambio y se limitó a incorporarse a la multitud, escogiendo una dirección.
Después de caminar durante unos minutos y doblar por varias calles, finalmente se detuvo frente a una tienda cuya pintura nueva y ambiente fresco contrastaban con los establecimientos que la rodeaban. Era evidente que no llevaba mucho tiempo abierta.
"¿Por qué Snaglok decidió poner la oficina en un lugar como este?". murmuró el joven en voz alta, con una clara confusión en su tono.
Curiosamente, su rostro permanecía completamente ajeno a aquel sentimiento, creando una extraña incongruencia entre sus palabras y su expresión.
La tienda no se encontraba ni demasiado lejos ni demasiado cerca del principal foco comercial del Callejón Diagon. Aun así, la zona era tan poco destacable que difícilmente parecía un lugar capaz de atraer la atención y, mucho menos, clientes.
La única ventaja visible era que había una chimenea pública cerca y, aun así, aquello no parecía suficiente.
Dando unos pasos al frente, el joven empujó la puerta y entró al establecimiento.
Lo primero que llamó su atención fue una hermosa sala de recepción, con varias mesas de exhibición ocupando el centro y cuadros en las paredes que mostraban distintos diseños de casas y habitaciones, tanto antes como después de ser remodeladas.
El ambiente interior transmitía una sensación animada, pero formal, al mismo tiempo que resultaba extrañamente acogedor. Era una combinación que consiguió cautivar brevemente su atención.
Y el efecto fue evidente, pues un toque de agradable sorpresa apareció en el rostro del joven. Su mirada escrutadora recorrió con buen humor cada rincón del lugar, deteniéndose especialmente en las maquetas sobre algunas de las mesas de exhibición, las cuales se construían y deconstruían cada pocos segundos.
Después de observar el lugar durante lo que parecieron unos cinco minutos, notó que nadie se había acercado a atenderlo. Sin darle mayor importancia, se dirigió hacia la mesa de recepción, donde un joven se encontraba sentado leyendo el periódico.
"Ejem. Disculpe, ¿podría enseñarme lo que ofrecen en esta tienda?"
El recepcionista apenas levantó la mirada del periódico que sostenía. Echó un rápido vistazo al visitante antes de regresar su atención a la lectura.
?: "No me molestes. Si quieres saberlo, simplemente lee esa revista de allí".
Parpadeando ligeramente, el joven desaliñado contempló al recepcionista sin comprender. Aun así, extendió la mano y tomó la revista que descansaba sobre el mostrador.
En ella se detallaba claramente la información sobre la tienda. Comenzaba con un llamativo eslogan, seguido de un breve resumen de los servicios que ofrecían y, finalmente, un catálogo, no demasiado extenso pero bastante variado, con distintos modelos de viviendas y sus posibles mejoras y transformaciones.
Al ver el contenido, una leve sonrisa de satisfacción apareció en el rostro del joven.
'Tengo que reconocérselo a Snaglok. Realmente se esforzó en hacer todo esto. Haberle dado una participación realmente lo motivó a hacer bien su trabajo y, de paso, me ahorró muchas tareas tediosas'.
** Tiling **
Mientras pensaba satisfecho, la campanilla de la puerta sonó y una pareja de magos entró en la tienda.
Sorprendentemente, antes de que siquiera tuviera tiempo de girarse, notó que el recepcionista había desaparecido y, en algún momento, había aparecido frente a la pareja.
?: "Bienvenidos, estimados clientes. ¿En qué podría ayudarlos el día de hoy?"
La voz del recepcionista rebosaba energía y amabilidad, contrastando por completo con su actitud anterior.
?: "Buen día. Vimos la tienda mientras pasábamos y nos llamaron la atención las imágenes. ¿Venden muebles aquí?"
?: "¡Jo, jo, jo! Señor, no, no vendemos muebles aquí. Sin embargo, tenemos algo mucho mejor. Si me permiten un momento de su tiempo, se lo mostraré".
El recepcionista guio hábilmente a la pareja hasta una de las maquetas en movimiento y, con un movimiento de su varita, detuvo su animación ininterrumpida. Acto seguido, la maqueta comenzó a moldearse de acuerdo con las palabras del recepcionista, mostrando una pericia claramente practicada.
El joven —o, mejor dicho, Extimum— observó atentamente la demostración mientras escuchaba al recepcionista presentar los servicios de la tienda. Este se apoyaba constantemente en la maqueta para ilustrar y demostrar sus palabras, logrando un efecto mucho más impresionante y convincente.
Después de unos minutos de hablar y lanzarse preguntas de un lado a otro, la pareja parecía bastante interesada y atraída por las palabras del recepcionista, terminando por firmar un contrato antes de salir con sonrisas de la tienda.
El recepcionista parecía incluso más emocionado que ellos mientras los veía salir y miraba el contrato sobre la mesa o eso fue al menos hasta que su mirada cayó sobre Extimum quien todavía estaba allí parado mirándolo.
?: "Tsk, ¿Todavía sigues aquí? ¿No has terminado de mirar?"
La ceja izquierda de Extimum se alzó ligeramente ante su actitud.
"¡Qué habilidad! Cambias muy rápido de trato. ¿Por qué es eso?"
?: "¿Acaso es necesario explicarlo? ¿No tienes espejos donde sea que vivas? Deberías agradecer mi tolerancia por no haberte sacado a patadas de la tienda. Con solo ver cómo vistes puedo saber que no tienes ni un Galeón a tu nombre. No está mal venir a mirar, pero hacerme perder el tiempo y, además, perjudicar la imagen de la tienda con tu presencia ya es demasiado. Aquí no hacemos caridad. Además, ¿siquiera tienes un hogar donde podrías utilizar nuestros servicios?"
"Oh…"
Extimum se quedó algo sin palabras ante toda la perorata del recepcionista. Se miró brevemente a sí mismo antes de volver la vista hacia él y comprendió que, en efecto, aquella vez se había pasado con su apariencia. Incluso estaba algo sucio por culpa de la chimenea por la que había salido. A simple vista, no se veía muy diferente de un vagabundo.
Aunque la vestimenta había sido elegida deliberadamente por él para practicar su transformación con un estilo diferente, pero no había contado con que la chimenea que había escogido al azar lo dejaría en semejante estado.
La ropa, de hecho, la había comprado durante una de sus muchas visitas al Callejón Knockturn. Transfigurar su vestimenta constantemente resultaba inconveniente al visitar ciertos lugares con altos niveles de seguridad. Además, gran parte de su ropa habitual era demasiado llamativa o inadecuada para algunos de los papeles que asumía.
Después de todo, si siempre utilizaba la misma apariencia, la práctica apenas supondría un desafío para su habilidad de transformación. Y mostrar repetidamente el mismo rostro en el Callejón Knockturn terminaría llamando la atención, algo que ya había experimentado en el pasado.
Esta vez, sin embargo, al intentar mantenerse en el papel a pesar de su incomodidad, había pasado por alto algo tan simple como el lugar al que se dirigía.
Dicho eso, tampoco había esperado semejante reacción, aunque, viéndolo desde la perspectiva del recepcionista, era bastante comprensible.
"Jejekekeke".
Y con la realización, una risa ligera y contenida escapo entre sus dientes al pensar en lo ridículo de la situación.
Una risa casi sin emoción, pero hizo que el recepcionista diera un paso atrás, con los pelos de punta y una sensación desagradable recorriendo su cuerpo.
?: "L-le pediré que se marche de la tienda, ¡Este lugar es solo para clientes!".
"Jaaa ¿Sabes qué? me agradas".
Deteniendo su risa inquietante de forma repentina al ver al recepcionista agarrar su varita con fuerza, Extimum se recompuso en un parpadeo.
Sin embargo, sus acciones solo le parecían más extrañas al recepcionista.
?:"¡Estás loco! Fuera de aquí o llamare a los aurores".
"Creo que había leído antes sobre una situación así, si, algo borroso, pero no pensé que lo experimentaría yo mismo…".
?: "!Ya basta, yo-!"
"Bien, ya es suficiente".
Extimum corto y estaba a punto de explicarse, cuando desde la trastienda, la figura bajita de Snaglok salió enojado.
Snaglok: "¿Que es este alboroto en la tienda, Jerry?"
Jerry: "Sr. Snaglok, no es lo que cree, es que este vagabundo"
Snaglok: "Oh, Sr. Izorim, ya está aquí, lo estaba esperando"
Jerry: "¡¿Sr Izorim?!".
Girando su cabeza tan rápido que Extimum casi pensó que se torcería el cuello, Jerry lo miro exaltado, solo para que la sorpresa y la confusión crecieran en sus ojos.
Parpadeando dos veces, noto que no había nadie donde esperaba ver al vagabundo, pero al bajar su mirada unos milímetros noto una figura completamente diferente.
Un adolescente de no más de 13 años, de cabello blanco platino con rayos purpuras y unos penetrantes e intimidantes ojos purpuras con pupilas afiladas. Su figura emitía un aura fría y distante, con ese toque especial que solo observaba en los miembros de familias mágicas renombradas.
Sin preocuparse por los pensamientos de Jerry, Extimum se acercó a Snaglok mientras hablaba.
"Si, debo decir que me ha sorprendido. El despliegue de la tienda ha superado mis expectativas iniciales, especialmente la maqueta, ese ha sido un toque encantador que no se me habría ocurrido"
Snaglok: "Jojojo, ciertamente, la maqueta ha llamado mucho la atención. De hecho, la idea de la maqueta fue de Jerry. A pesar de que parece jov-*tos*"—Recordando de repente que Extimum era incluso más joven que Jerry, se interrumpió incómodamente—"nuevo… en esto, sus habilidades como vendedor son excelentes, además de que parece algo capaz en el manejo de runas y encantamientos".
"Sin duda, ya tuve la oportunidad de ver sus habilidades en acción".
Jerry, atontado, finalmente se despertó en este momento, sintiendo que había algún énfasis especial en la palabra habilidades pronunciada por Extimum.
Snaglok: "Si, dicho eso, ¿Cuál era el motivo del escándalo anterior?"
"Oh, sobre eso…"
Jerry empezó a sudar frio en este momento. No era ningún idiota, su jefe, Snaglok, le había dicho que hoy temprano vendría el dueño de la tienda, sin embargo, no le había dado ninguna descripción, argumentando que casi siempre cuando lo conocía parecía diferente y difícil de reconocer.
No le había dado mucha importancia a ese comentario pensando que simplemente se refería a la extravagancia habitual de la mayoría de magos, pero solo ahora se dio cuenta que Snaglok lo decía en un sentido literal. Su jefe era un metamorfomago.
Y ahora, en su afán por mantener la tienda lo mejor posible en la espera de su llegada, sin duda había mostrado la peor de sus caras frente a su verdadero jefe.
"Jerry, ¿verdad?". Moviendo su vista, Extimum ajusto su cuerpo para mirar al rígido Jerry no muy lejos de él.
Jerry: "Si, Señor"
Extendiendo su mano para un apretón, Extimum continuo—" Eres bueno, solo asegúrate de moderar un poco tu carácter y en especial… tus ojos". Esta vez, si había un verdadero énfasis especial y cortante en las últimas palabras.
Jerry acepto el apretón mientras se apresuraba a responder—"S-si, si, no se preocupe, señor, algo así no se repetirá".
El sudor aun corría por su espalda, con algunas gotas escapándose de su frente, al menos sabía que había sido perdonado y no había perdido este trabajo. Era difícil encontrar un trabajo con tan buena remuneración y beneficios sin contar con ninguna experiencia o referencia personal. Apenas había logrado conseguir el puesto por mera suerte al causar una buena impresión en Snaglok.
"Sería lo mejor…"
Un escalofrió repentino y algo doloroso corrió por todo el cuerpo de Jerry, haciendo que su postura volviese a ponerse rígida. Su mirada, se quedó en los profundos ojos purpuras que lo miraban fijamente y por un momento sintió miedo, un miedo profundo dentro de él que parecía querer arrastrarlo a lo oscuridad, sin embargo, al momento siguiente desapareció.
Cuando volvió en sí, la figura de Extimum ya había desaparecido en la trastienda junto con Snaglok.
** Trago **
.-.
En una sencilla, pero elegante oficina.
Mientras Extimum revisaba los libros de cuentas y las observaciones de Snaglok sobre el mercado de los últimos meses desde la silla principal que Snaglok voluntariamente cedió, este lo observaba desde otro asiento.
--Snaglok Pov--
El negocio estaba yendo bastante bien. De hecho, mucho mejor de lo que el propio Snaglok había anticipado.
Lo suyo era hacer negocios y administrar dinero, no ejercer de comerciante. Por eso, al principio, realmente no le importaba demasiado si el negocio triunfaba o no. Después de todo, incluso si fracasaba, no perdería demasiado. Lo que realmente le importaba era establecer una buena relación con el heredero de la familia Izorim.
Después de todo, todo duende que se respetara sabía muy bien cuán grandes eran las arcas de esa familia. Normalmente, no habría forma de obtener una parte de semejante pastel. Los duendes podían encargarse de administrar bóvedas y finanzas durante generaciones y, dada la naturaleza del secretismo y la fidelidad que rodeaba esos puestos, era perfectamente posible que ciertos cargos pasaran de generación en generación dentro de las familias de duendes, sin darles ninguna oportunidad a forasteros como él.
Sin embargo, no hacía muchos años se había divulgado entre los duendes de Gringotts que el administrador de las cuentas de la rama inglesa de la familia Izorim no había tenido descendientes y estaba próximo a retirarse.
Por eso, cuando comprobó que aquel niño era efectivamente el heredero de los Izorim, casi sintió como si un pastel le hubiera caído del cielo.
Y no solo había caído del cielo.
Había caído directamente en sus manos.
Mientras lograra causar una buena impresión y construir poco a poco una relación de confianza con Extimum, era bastante probable que, en el futuro, aquel codiciado puesto terminara en sus manos.
Dicho eso, para este momento la situación había cambiado.
El negocio que al principio apenas le importaba había recibido una excelente e inesperada acogida por parte de buena parte de la comunidad mágica de Gran Bretaña. Y él, como alguien que concedía gran importancia al dinero, se había visto obligado a comprometerse seriamente con el proyecto.
Como una bola de nieve, cuanto más se dedicaba a él, más involucrado terminaba. Tanto que, con el estado actual del negocio, retirarse ahora resultaría desastroso para sus finanzas. En cambio, las ganancias correspondientes a su participación ya comenzaban a representar un ingreso bastante agradable.
No demasiado, por supuesto. La escala del negocio todavía era reducida. Pero ningún galeón debía despreciarse, especialmente cuando había dinero propio invertido en él.
A todo eso, no podía olvidar que aquel éxito tan inesperado provenía de un niño mago...
No sabía si era bueno que existiera semejante talento a una edad tan temprana entre los magos. Los magos ya eran difíciles de tratar por naturaleza, pero los inteligentes podían convertirse en un verdadero dolor de cabeza para los duendes.
Aun así, no tenía ningún pensamiento particularmente negativo al respecto. Ya tenía suficientes cosas de las que ocuparse como para perder el tiempo preocupándose por rencores del pasado que ni siquiera lo involucraban directamente.
Lo que realmente lo inquietaba era el propio Extimum.
Desde su posición, podía ver claramente que Extimum no se limitaba a echar un vistazo superficial a las cuentas y hacer algún que otro comentario. Realmente las entendía. Las analizaba.
¿Normal? ¿Talento?
¡Tonterías!
Aquí había una diferencia fundamental.
No se parecía en lo absoluto a un niño de trece años. Incluso si un niño de esa edad pudiera leer aquellos registros y comprenderlos, difícilmente sería capaz de extraer demasiado de ellos. Pero...
"Snaglok, cambia al proveedor del mármol brillante para los sets de lujo. El actual nos está dando precios demasiado elevados y, según el registro, antes no era así. Sospecho que..."
Esto no parecía natural.
Salvo durante la primera vez, cuando había percibido cierta pasividad en Extimum debido a su desconocimiento, el resto del tiempo no parecía estar tratando con un niño en lo absoluto. En su lugar, tenía la sensación de estar tratando con un mago formal, alguien que no era ajeno a los entresijos de la sociedad ni de los negocios.
Pero la realidad era que no lo era...
Había investigado un poco.
Nada demasiado intrusivo, por supuesto. No quería causar malentendidos en caso de que aquello saliera a la luz. Solo quería conocer un poco más sobre la vida de su cliente y compañero de negocios en la escuela.
Allí, por lo que había podido descubrir, parecía más bien un niño normal, capaz de cometer algún que otro error o de hacer alguna estupidez propia de su edad.
Desconcertante.
Inquietante.
Ni siquiera los niños magos que comenzaban a estudiar oclumancia a una edad demasiado temprana se comportaban así.
Era como si fuera él mismo y, al mismo tiempo, no lo fuera.
¿Personalidades divididas?
Con los magos nunca se sabía.
Fuera lo que fuese, tendría que mantenerlo en cuenta para aprender a tratar con él de la manera más adecuada.
--Fin Pov--
…
Extimum: "Ese chico, Jerry, su maqueta es bastante interesante, no había visto algo similar antes"
Snaglok: "Ciertamente. Es un entusiasta de las runas, de hecho, una de las razones por la que más quería trabajar aquí en un principio fue porque quedo grandemente atraído y sorprendido por tu producto y quería conocerte"
Extimum: "¿Hmm, es asi?"
Snaglok: "Sin embargo, si quieres echarlo no habrá ningún problema y las maquetas fueron compradas por lo que no las perderíamos, no lo necesitamos- "
Extimum: "No, está bien, es interesante, además, es bastante capaz, dejando a un lado las runas, su habilidad como vendedor no es nada despreciable".
Snaglok: "Es asi…". Snaglok le dio una mirada profunda a Extimum.
Extimum: "Bien, entonces eso sería todo Snaglok, hasta que nos volvamos a ver".
Snaglok: "Lo estaré esperando, especialmente los nuevos proyectos que menciono".
Los dos salieron de la oficina y llegaron a la recepción de la tienda nuevamente.
Extimum: "Que el oro acompañe tu camino"
Snaglok: "Y que el tintinar de las monedas sea nítido y claro"
La figura de Extimum se transformó un segundo antes de que pasar por la puerta principal, volviendo a su apariencia anterior con la que entro.
Al verlo partir, la sonrisa filuda de Snaglok se atenuó en algunos niveles, mientras fulminaba sutilmente con la mirada a Jerry que está parado junto a él.
Snaglok: "Hoy tuviste suerte Jerry. Espero que lo sepas. Te he dado una oportunidad al permitirte trabajar aquí, no quiero que algo como lo que paso hoy se repita. Recuerda lo que te dije cuando recién entraste"
Jerry: "Sonríe primero, juzga después". 'Aunque nunca he visto a un duende hacerlo en ese orden…'
Snaglok: "Exactamente. Ya no seguiré más con el asunto, después de todo, si el Sr. Izorim no dijo nada significa que lo dejara pasar esta vez. Supongo que realmente le gusto tu maqueta, ya que anda jugando con ideas novedosas como esas en Hogwarts"
Jerry: "Oh, ¿Hogwarts? ¿Es un maestro quizás?". El rostro de Jerry mostro repentinamente un toque de respeto, aunque ya admiraba bastante a Extimum cuando se enteró de su invención, el estatus de trabajar en Hogwarts era un asunto diferente.
Dándole una mirada de ridículo, Snaglok respondió antes de entrar a la trastienda.
"Claro que no, mago tonto, como estudiante, ¿acaso no viste lo joven que es? Apenas va a empezar el tercer año"
Jerry: "Espera, ¿quieres decir que esa era su apariencia verdadera?"
Snaglok ya no respondió desde detrás de la cortina.
Jerry: 'Entonces, ¿el genio inventor es un niño que ni siquiera se ha graduado? No, espera… eso significa que… ¿sentí miedo de un niño de 13 años?'
Jerry se quedó durante un buen rato atónito y sin saber cómo sentirse.
.
Una semana paso en un parpadeo.
Sentado en una pequeña oficina recientemente incorporada en la habitación, Extimum revisaba con calma unos papeles sobre el escritorio.
No muy lejos en el escritorio, Bloom, sentada sobre la pieza del caballo en el tablero de ajedrez, lo miraba fijamente.
Bloom: "¿No es aburrido estudiar todo el tiempo?"
Extimum: "No, no es aburrido. Siempre que sea algo que te interese, se reduce en un amplio margen el aburrimiento, además, no estoy estudiando, estoy investigando, es diferente "
Bloom: "Claro…¿y cuál es la diferencia?"
Extimum: "¿La diferencia? Hmm, supongo que el hecho de que toda la información que busco, trato de aplicarla y está completamente enfocada en algo. Cuando estudias solo absorbes información, pero aquí estoy tratando de solucionar un problema"
Bloom: "A mí me suena a lo mismo, *Suspiro* Me gustaba más la biblioteca, allí tenía más con que entretenerme".
Extimum: "Entonces ve, ¿Quién te detiene?"
Bloom: "*Yii* ¿Cómo podría? ¿Y si aparece allí esa br-*ejem* mujer...?"
Extimum: "Mi madre"
Bloom: "Si, si, tu madre. ¿Por qué siquiera sigue aquí? Quiero decir, sé que esta es su casa, pero…"
Extimum: "Lo sé, normalmente no permanece aquí. De hecho, es algo extraño, normalmente no permanece más de dos o tres días cuando estoy aquí"
Bloom: "Ugh, pero quiero ir a la biblioteca, no me gusta jugar al ajedrez mágico…prefiero leer libros"
Extimum: "No es como si ella siempre estuviese allí"
Bloom: "Lo sé, pero no sé qué es lo que pasa, siempre que me dan ganas de ir a la biblioteca, me encuentro con ella allí".
Extimum: "Es solo una coincidencia afortunada… Si tanto te desagrada verla-"
Bloom: "No es que me desagrade, es solo que…"
Extimum: "Te incomoda, lo entiendo. No son muchas las personas que normalmente se sienten cómodos con nosotros, yo apenas creo que podría considerarme una anomalía y eso solo en los últimos tiempos…". Las últimas palabras salieron casi en un susurro y Bloom no pudo escucharlo claramente.
Antes de que pudiera preguntar, Extimum volvió a hablar.
"De todas formas, si de verdad quieres ir, es bastante simple. Ella se levanta todas las mañanas a las 6:01 a. m. Podrías madrugar, pero sé que no lo harías...
Si no vas más temprano, entonces ya no tiene sentido que lo intentes, ya que ella hará un recorrido por toda la mansión, incluida la biblioteca, hasta las 6:30 a. m., cuando se detendrá en el comedor para desayunar. No suele tardar mucho, ya que le gusta desayunar ligero. Normalmente, después de eso, irá a la biblioteca a leer algún libro y beber una taza de su té favorito.
Se detendrá y saldrá de allí exactamente a las 8:34 a. m. y se dirigirá al invernadero en el jardín trasero de la mansión, donde permanecerá por lo menos dos horas. Ahí podría ser tu mejor oportunidad, ya sea para tomar el libro que quieras o simplemente quedarte allí a leer durante ese tiempo.
Dependiendo de su humor, irá a su torre de experimentación en el ala este de la mansión, donde preparará algunas pociones hasta las 11:58 a. m. Entonces se dirigirá al comedor para almorzar, aunque, si no está de humor, puede que baje al sótano a pasar un rato con Nocturn. No más de diez minutos, luego de los cuales se sentará en la oficina de la biblioteca para solucionar algunos asuntos de la familia.
Casi siempre hay algo que tratar, por lo que es seguro que permanecerá allí por lo menos entre treinta minutos y dos horas, pero, sin falta, se detendrá a las 11:58 a. m.
Luego irá a almorzar. Esta vez sí se tomará su tiempo, pero no creo que quieras saltarte el almuerzo, así que-"
Bloom: "Espera, espera. Esa es demasiada información. Además, ¿cómo sabes todo eso?"
Levantando la mirada de los papeles sobre la mesa, Extimum la miró.
"Bueno, esa es siempre su rutina y casi nunca se retrasa, ni siquiera por un minuto, así que lo más probable es que suceda tal y como te lo digo."
Bloom: "Pero ¿cómo lo sabes con tanto detalle? Incluso si tienes memoria eidética, eso no explica el nivel de detalle de todo eso."
Extimum: "..."
** Aleteo **
En ese momento, una gran lechuza negra como el carbón entró volando por la ventana que daba al jardín. Tras dar algunos aleteos, aterrizó de forma firme y precisa sobre una sección del escritorio donde no había papeles.
Extimum: "Oh, la respuesta llegó más rápido de lo esperado. No pensé que la enviarían directamente contigo, Nocturn. ¿Sabes la conclusión?"
La lechuza lo miró fijamente, parpadeó y luego extendió el pico para tomar un tubo sujeto a su pata, tendiéndoselo hacia Extimum.
Extimum: "Es bueno entonces. Así podré tomarme un pequeño respiro." Al extender la mano, la lechuza soltó el tubo de su pico, dejándolo caer directamente sobre su mano.
Al abrir el contenedor cilíndrico, un fino pergamino se deslizó desde su interior y se extendió perfectamente plano y sin arrugas sobre el escritorio.
Bloom no prestó atención a la carta. En su lugar, observó atentamente a la lechuza frente a ella. Algo no le parecía del todo correcto.
Extimum: "Draco dijo que podríamos ir en la tarde. Nos encontrará en una cafetería llamada Taste, en Wiltshire."
"Gracias, como siempre, Nocturn. Le diré a Bob que te prepare algo especial por tu esfuerzo."
Dando un aleteo alegre, la lechuza se disolvió repentinamente en una sombra que se deslizó del escritorio al suelo antes de desaparecer.
Bloom: "Sabía que había algo mal con esa lechuza. Era demasiado silenciosa."
Extimum: "A Nocturn le parece conveniente adoptar esa forma cuando envía cartas, así no llama mucho la atención. Aunque el defecto siempre está ahí. No importa qué forma adopte, no es capaz de hablar con normalidad ni de producir sonidos directamente."
"Bien, son las 9:36 a. m. Todavía queda un rato para la hora programada. ¿Quieres hacer algo diferente?"
Bloom: "¡Sí! Ejem ¿Por qué no vamos al jardín? Bob me mencionó la otra vez que teníamos un laberinto. Quiero probarlo."
Extimum: "¿El laberinto? ¿Estás segura...? Debes saber que el laberinto de la mansión no fue hecho exactamente para divertirse dentro, sino más bien para apreciarlo desde afuera..."
Bloom: "No importa. Sigue siendo un laberinto y quiero intentarlo."
Extimum: "Si tú lo dices..."
.-.
Wiltshire, en una pequeña cafetería junto a la calle principal.
El ambiente interior era cálido, con un ligero y dulce aroma a café y madera flotando en el aire. Afuera soplaba una ligera ventisca, por lo que una buena cantidad de personas ocupaba las mesas.
Además, una radio cercana tenía sintonizada una emisora de música suave, haciendo que todo el lugar resultara bastante cómodo y apacible.
Un ambiente así parecía ideal para descansar y relajarse, perfecto para sentarse a leer el periódico o algún libro.
Sin embargo, incluso en un ambiente tan tranquilo flotaba una extraña sensación. Sin importar quiénes fueran, desde los meseros hasta los clientes sentados en las distintas mesas, todos parecían incapaces de evitar lanzar miradas ocasionales, acompañadas de diferentes emociones, hacia una mesa en particular.
O, más bien, hacia quien estaba sentado allí.
Las emociones variaban. Algunos sentían curiosidad, otros extrañeza, unos pocos desagrado y, en una última minoría, especialmente femenina, cierta fascinación.
Y todo se debía a la figura de un joven sentado en una de las mesas, bebiendo té tranquilamente, aparentemente ajeno a todas aquellas miradas.
Su sola aura y sus modales hacían que algunos alzaran las cejas. Su vestimenta despertaba curiosidad y cierta reserva. Su apariencia provocaba preguntas y, al mismo tiempo, una atracción difícil de ignorar que hacía que algunos volvieran a mirarlo una y otra vez.
Su cabellera, mayormente pálida con algunos matices púrpuras, hacía que algunos hombres y mujeres mayores se sintieran incómodos, como si mancillara el resto de la buena imagen o simplemente les resultara algo inaceptable. Por supuesto, no todos reaccionaban de la misma manera.
Bastaba con observar las miradas de algunas mujeres jóvenes para darse cuenta.
En toda la cafetería, resaltaba como un pulgar dolorido.
Bloom: 'Ugh, ¿No te incomodan todas esas miradas?'
Extimum: 'No particularmente. Con el tiempo te acostumbras.'
Las reacciones de las personas a su alrededor no le eran nada ajenas. De hecho, era una de las razones por las que normalmente prefería cambiar su apariencia cuando visitaba el mundo no mágico. Los estándares de lo que se consideraba común y aceptable eran simplemente demasiado diferentes.
Dicho eso, no era como si nunca hubiese experimentado algo similar en el mundo mágico, aunque por razones algo distintas.
Mientras leía tranquilamente el libro que tenía en la mano y tomaba un sorbo de té, la puerta de la cafetería se abrió. No hubo ningún sonido estridente ni brusco, ni siquiera el tintineo de una campana como en algunas tiendas. Aun así, la apertura provocó algo extraño: todas las personas presentes parecieron desviar su atención de Extimum al mismo tiempo.
Por la puerta entró una bella mujer, exquisitamente vestida. Un aura fría y distante, acompañada de elegancia y nobleza, parecía desprenderse de cada uno de sus movimientos.
Y, aun así, pese a su apariencia, parecía que nadie podía verla.
No. Sería más preciso decir que, de forma inconsciente, todos evitaban mirarla.
Justo en ese momento, un niño rubio salió de detrás de la mujer. Su mirada altiva recorrió las mesas de la cafetería hasta detenerse rápidamente en la que más llamaba la atención.
Draco: "Extimum, aquí estás. ¿Espero no haberte hecho esperar mucho?"
Extimum: "Para nada, ni siquiera me he terminado la taza de té."
Al escuchar sus palabras, Draco fijó inmediatamente la mirada en la taza. Todavía estaba humeante y apenas se había bebido un cuarto de ella.
Draco: "Está bien. Me alegra no haberte hecho esperar."
Extimum: "Dicho eso..." —levantándose de su asiento— "Es un gusto verla de nuevo, Sra. Malfoy. Espero disculpe mi tardío saludo."
Mostrando una débil sonrisa en su rostro frío, Narcissa examinó brevemente a Extimum, sintiéndose bastante satisfecha con su etiqueta.
Narcissa: "Está bien, no hay de qué preocuparse. Me alegra que hayas decidido venir a visitarnos. Draco ha estado bastante inquieto esperando tu visita."
Draco: "¡Mamá!"
Narcissa: "Bien, no nos demoremos más en este pequeño lugar..."
Dicho eso, Narcissa comenzó a liderar el camino para salir de la cafetería. Draco y Extimum la siguieron de inmediato mientras continuaban conversando.
Su salida no fue percibida por ninguno de los comensales de la cafetería. Sin embargo, una vez que se hubieron alejado lo suficiente, algunos volvieron inevitablemente la mirada hacia una mesa en particular. Al encontrarla vacía, se preguntaron qué habían esperado ver allí en primer lugar.
No fue una caminata demasiado larga. Solo tuvieron que cruzar unas pocas calles antes de llegar frente a los terrenos de una gran mansión.
Las tierras eran bastante extensas y su estilo parecía estar bastante fuera de lugar con todo lo que las rodeaba. Dicho eso, bastaba una mirada para notar que existía una especie de separación mágica en el límite, ya que las personas comunes que lo atravesaban aparecían caminando casi una cuadra entera más adelante.
Al adentrarse en el área, los recibió la vista de un extenso jardín que solo dejaba paso a un angosto sendero hacia la mansión, flanqueado a izquierda y derecha por setos y matorrales pulcramente recortados.
El camino no fue ni corto ni largo hasta la entrada de la mansión, donde unas grandes verjas de hierro bloqueaban el acceso al área interior. Sin embargo, al igual que en su propia mansión, las puertas se abrieron cuando se aproximaron lo suficiente.
Pronto habían cruzado la verja y recorrido el angosto camino hasta llegar frente a las puertas de la mansión, las cuales fueron abiertas por un elfo doméstico.
Al entrar, los recibió un amplio vestíbulo pobremente iluminado y suntuosamente decorado, con una gran alfombra que cubría la mayor parte del suelo.
Narcissa se quitó el abrigo ligero y extendió la mano en el aire, siendo recibida por otro elfo doméstico que había aparecido en algún momento.
Narcissa: "Espero nuestro hogar sea de su agrado y que disfrute de nuestra hospitalidad durante su estancia. Bien, Draco, te dejare con tu visita, si necesitan algo, ya sabes dónde encontrarme".
Extimum: "Agradezco la atencion, Sra Malfoy, tambien me gustaría darle este pequeño regalo, nada demasiado especial, solo mi cordialidad". Mientras hablaba, Bloom saco una caja fina desde el interior de su bolsa expansible y se lo entrego a uno de los elfos domésticos cercanos.
Narcissa: "Es usted muy educado Sr. Izorim, en ese caso agradezco su intención". Narcissa sonrió y asintió levemente, claramente complacida.
Con el final de sus palabras, su figura se giró y desapareció poco después detrás de una puerta. Apenas salio de la vista, Draco pareció soltarse un poco y de repente estaba algunos grados más animado.
Draco: "Me alegra que hayas decidido visitarme, aunque me divierto en casa, no recibo visitas muy a menudo. He estado pensando en el tiempo antes de que vinieras y se me ocurrieron algunas cosas interesantes que podríamos hacer, aunque antes de eso. ¿Hasta qué hora puedes quedarte? ¿O te dieron permiso tus padres para quedarte? Si le pregunto a mi madre, no será un problema que te quedes, tenemos muchas habitaciones aquí"
Extimum parpadeo brevemente para sí mismo, por alguna razón, el Draco de hoy se sentía más… ¿libre? Aunque su actitud era bastante manejable y buena cuando no estaba cerca de Harry o de alguien de Gryffindor para empezar, pero el de hoy incluso parecía más natural…
Extimum: "No sería un problema quedarme hasta antes de la media noche, aunque tampoco me gustaría ser una molestia, asi que supongo que cuando el tiempo sea el indicado"
Draco: "Deja eso, no es molestia, al contrario, a mi padre le entusiasmo bastante la idea de que nos visitaras, por desgracia le resulto un asunto de último momento por lo que tuvo que partir hacia el ministerio, pero no hablemos de eso ahora, ven, te mostrare mi habitación".
…
Unas horas pasaron en un parpadeo, después de dar un breve recorrido y de presentarle algunos lugares de interés en la mansión a Extimum, en realidad no hicieron nada demasiado especial, algunos juegos de mesa y charla común, hasta discutir brevemente sobre algunos hechizos, luego llegó la hora del almuerzo.
Un pequeño descuido y su actuación en el almuerzo casi se vuelve vergonzosa, pero no se podía evitar, la última vez que ceno en una casa que no era la suya casi se desmaya intoxicado, por lo que incluso si trato de componerse, su cuerpo parecía extremadamente alerta y cauteloso haciéndolo algo rígido al comer, por suerte poco después se relajó al sentir el familiar sabor único de la comida del mundo mágico.
Luego de eso, salio con Draco al jardín trasero, donde a su petición, tuvieron un pequeño duelo para bajar el almuerzo ya que Draco quería algunos consejos después de su fracaso en el club de duelo y al ver el buen desempeño de Extimum en el suyo.
Después de todo, Daphne Greengrass había mostrado un gran desempeño en las otras clases, elevando no solo su reputación si no tambien la de Extimum quien logro derrotarla aquella vez.
Casi a las 5:00 pm Draco detuvo la práctica de duelo y lo llevo al estudio de la mansión.
Por supuesto, durante todo ese tiempo Extimum tampoco descuido a Bloom, aunque no podía hablar, trato de incluirla sutilmente en algunas actividades, sorprendiendo a Draco cuando ella lo derroto en una partida de ajedrez mágico, además de leer algunos libros de la colección de Draco y explorar la mansión.
Draco:" Tu hada es demasiado extraña, no es normal en lo absoluto. Aun no entiendo cómo pudo ganarme cuatro veces seguidas en el ajedrez mágico, casi parece que la primera vez que jugamos solo me dejo ganar. En serio, 1-4, ¿es posible que realmente sean tan inteligente?"
Extimum: "Yo lo llamaría más astucia, dicho eso, Bloom es bastante especial"
Bloom quien estaba sentada sobre el hombro de Extimum alzo su rostro orgullosamente mientras los escuchaba hablar.
Draco: "Si, creo que es bastante particular…lo cual lo hace algo interesante, si es tan inteligente, podrías pedirle que haga varias cosas por ti ¿verdad?"
Extimum: "Ciertamente, ¿todavía recuerdas los colmillos que te salieron en Halloween?"
Draco: "Si, fueron una molestia porque aun los tenia al día siguiente y fue una molestia desayunar, espera, ¿fue ella?"
Extimum solo sonrió levemente en silencio.
Draco: "Eso lo explica, estabas sentado demasiado lejos para haber alterado mi bebida... Llegamos. Este es el estudio de la mansión, aquí hay una buena colección de libros y otras cosas por si quieres mirar algo, tambien tenemos muchas antigüedades, a mi padre le gusta coleccionarlas"
Mirando alrededor, el estudio era un salón grande. La mitad de él estaba ocupado por estanterías de libros y la otra mitad era una oficina, más al fondo, se veían varias vitrinas.
Aunque la biblioteca llamaba su atencion, no creía que hubiese muchos libros en ella que ya no tuviera en su propia biblioteca, por lo que la mayor parte de la atencion de Extimum fue captada por las vitrinas al fondo del salón.
Los objetos presentados eran una colección de artículos bastante variados y únicos a su manera. Algunos jeroglíficos, monedas antiguas, partes de animales mágicos, entre otras cosas, era difícil clasificarlo todo debido a su variedad.
Dicho eso, de una buena parte de ellos se sentía una fuerte magia oscura, aunque esos estaban en vitrinas especiales selladas, mientras que los otros estaban simplemente expuestos en repisas.
En medio de la exhibición, una vitrina llamo la atencion de Extimum. A diferencia de los demás, este estaba cubierto con una cortina.
Extimum: "¿Qué hay en ese? ¿Por qué está cubierto?"
Draco: "Oh, ese, ese es reciente, mi padre lo trajo hace solo unos dias de una antigua ruina que fue reportada al ministerio. Aparentemente la información no era muy confiable… por lo que fue desestimada por el ministerio, aun asi, mi padre que es un entusiasta fue a investigarla personalmente"
Extimum: "Oh ¿y encontraron algo interesante?"
Draco: "Si, bueno, más o menos. La ubicación no era nada especial, era una simple cueva encontrada durante una excavación muggle, mi padre dijo que, de no ser por su persistencia, tambien habría desestimado el lugar, ya que fue solo cuando llego al final de la cueva y exploro minuciosamente, que encontró rastros de magia, el resto era completamente común, dicho eso, lo extraordinario solo se limita a un mural mágico muy particular.
Por desgracia, ni mi padre ni ninguno de sus amigos pudo identificar ninguna de las inscripciones y las imágenes por si solas no decían mucho, como sea, aunque no pudo sacar nada del mural, encontró esto"
Hablando hasta aquí, Draco llego frente a la vitrina cubierta y jalo un cordón que corrió la cortina, dejando al descubierto un receptáculo que sostenía un objeto esférico, similar a un huevo, de hecho, al observarlo con mas detenimiento era bastante similar a un huevo de Fabergé.
El huevo era de un color negro metálico, bordado con inscripciones intrincadas de oro puro e incrustaciones de diamante, en sus caras libres había tallados de figuras poco claras. El diseño parecía sumamente detallado, como si su fabricante hubiese esculpido con sumo cuidado cada pequeña parte de él. Además, aunque desde su percepción era claramente un objeto inanimado, cuando se lo miraba fijamente creaba la ilusión como si palpitara.
Bloom: 'Que aura tan antigua'
Extimum: '¿Sientes algo o lo reconoces?'
Bloom: 'No, no concretamente y no me es familiar, pero su aura, es incluso más antiguo que el tiempo antes de que fuera congelada'
Extimum: "*Tararero* ¿Hmm?"
Draco: "¿Pasa algo?"
Extimum: "No, es solo que me pareció reconocer uno de los símbolos, pero puede que solo sea similar"
Draco: "¿Enserio?"— La duda apareció en su rostro, ya que había visto a su padre y a sus amigos estudiar el huevo por mucho tiempo e incluso apoyarse en algunos libros antiguos sin éxito—"Si quieres puedes acercarte más para verlo en detalle, no hay problema incluso si lo coges; mi padre ya lo inspecciono e hizo que un rompe-encantamientos profesional lo limpiara".
Como si reafirmara sus propias palabras, Draco agito su varita abriendo un compartimiento en la vitrina de vidrio y tomo el huevo directamente, ofreciéndoselo a Extimum.
Extimum: "¿Esta realmente bien que lo coja?"
Draco: "Tsk, no tienes que dudar tanto, ya ves que es seguro y a mi padre no le importara mientras no lo rompas"
Extimum: "Bien, siendo asi". Sin dudar más, extendió su mano y lo acerco para mirarlo más de cerca.
Bloom tambien voló alrededor del huevo observándolo claramente intrigada por su intricado diseño y su lujosa composición.
Al observarlo de cerca, Extimum noto que efectivamente no se había equivocado. Aunque las inscripciones estaban algo tenues y desgastadas por el tiempo, el pasar sus dedos suavemente sobre ellas, el contorno era claramente una inscripción que conocía.
Intrigado, movió su mano, trazando suavemente las otras inscripciones y mientras lo hacía, varios símbolos pasaron por su cabeza, tratando de hallar coincidencias, ya que no era extraño que sistemas diferentes compartieran símbolos iguales, aunque con distinto o similar significado.
Mientras se concentraba, un símbolo finalmente destaco entre los demás, pero todavía no era suficiente, por lo que movió su mano al siguiente y luego al siguiente. Su mente corriendo y comparando su tacto con su memoria, casi parecía una lluvia de caracteres y palabras en su cabeza.
Al poco tiempo, todas las palabras y caracteres desaparecieron de su mente y una palabra escapo de su boca.
"Ylluxanty"
Draco: "¿Qué?".
Una sola palabra, pero a los oídos de Draco se sintió como si hubiese escuchado galimatías incoherentes.
Extimum: "El idioma, lo que está escrito aquí, es #"#$$"%"
Draco:" Espera, repite eso, ¿Ytu#$=2? ¿Que? ¿Como si quiera pronuncias eso?".
Extimum:" No, lo que te dije es Yllu#$%#".
Draco: " ¿Yfld&%?"
"Yflux&$%"
"¿fldsmdfr?" [:v]
Extimum: "Jajaja". Una pequeña carcajada escapo de la boca de Extimum al escuchar a Draco soltar tonterías con cara impaciente y estreñida.
Draco:" No es divertido, lo que dices es simplemente impronunciable ¿Yllu$%&?, ¿sabes qué?, olvídalo, no me importa, lo importante es, ¿sabes que dice ahí?"
Extimum: "En cuanto a eso…No estoy del todo seguro, a lo mucho puedo dar una aproximación".
De hecho, decir que podía dar una idea aproximada ya era mucho decir.
Ylluxanty, un lenguaje casi extinto, de no ser por su presencia en unos pocos libros en todo el mundo. Probablemente ya no existían hablantes de ese lenguaje, por no hablar de siquiera leerlo. Incluso el mero conocimiento de Extimun se limitaba a haberlo visto de pasada cuando leía alguna información al azar en el grimorio de su familia.
Y además de recordar algunos de sus símbolos y su significado aparente, no había estudiado o detallado nada de él, la única razón por la que siquiera se había molestado en leerlo brevemente era porque era el primer lenguaje registrado de los magos.
El idioma sin nombre era el más popular entre todas las razas, pero en lo que respecta al idioma que hablaban los primeros magos y los humanos entre ellos, sin duda era el Ylluxanty.
Draco: "Eso ya es increíble, inténtalo, quiero saber que dice"
Extimum: "Esta bien… Aquí, ¿ves esta cara?, aquí es donde empieza el texto. Son solo cuatros frases en realidad.
La primera dice algo como, ¿al inicio, al comienzo? Todos estaban solos, pero había…¿Excepciones? Si, ese es más o menos el significado general.
A ver, la siguiente frase dice, la estrella… No, el sol. Como el sol y la luna o... ¿un eclipse? Esto es demasiado vago y tiene varias interpretaciones… Diré que, como la luna y el sol. Entonces, como la luna y el sol, una fusión inesperada.
La tercera es: un destino ineludible, el cambio, la caída, la batalla por el futuro. Esta frase no tiene muchas interpretaciones, por lo que creo que ese es el significado correcto.
En cuanto a la última frase…"
El ceño de Extimum se frunció mientras miraba la última frase, había dos símbolos justo en la mitad de la frase de los que no tenía ningún conocimiento, probablemente porque estaba en una página que se saltó al perder el interés en el tema.
Draco: "¿Qué pasa? ¿no sabes lo que dice la última frase?"
Extimum: "Hmm, entiendo más o menos el principio y el final de la frase, pero no sé lo que dice en el centro, por lo que no sé cómo darle completamente sentido"
Draco: "Solo léelo tal cual, tal vez asi se nos ocurra algo"
Extimum:" Bien. El fruto de… El horror jamás contado"
Draco: "Esto… Realmente no da ninguna pista, en el medio podría ir cualquier cosa"
Bloom: 'El sol y la luna… El huevo es negro como la noche y los bordes son de oro brillante como el día, ¿podría ser el fruto de los dos?'
Extimum: 'No es una mala suposición, pero no puede ser, ya que si fuera asi reconocería las palabras'
Bloom: 'O tal vez la clave no está en lo que son sino en lo que componen'
Extimum: '¿Lo que componen?'
Extimum entrego el huevo a Draco mientras este tambien se esforzaba pensando intensamente en lo que podría faltar.
Draco: "Ugh, no se me ocurre que podría ir allí y aunque tengo algunas ideas, pueden ser tantas cosas. ¿No tienes algún libro de donde aprendiste el- ese idioma? Tal vez podríamos buscar el significado de esos dos caracteres"
Extimum: "Si, pero no podre acceder a ese libro por un tiempo, por lo que no sé cuándo podría revisarlo y darte una respuesta sobre ello"
Draco: "Hmm, tal vez si me escribes el nombre de ese idioma, puedo pedirle a mi padre que busque, no debería ser demasiado difícil conseguirlo con el nombre"
Extimum: "No es- espera… ¿dos? ¿sol y luna? ¿día y noche? ¿dualidad? el fruto de la dualidad. El horror jamás contado. Eso puede ser, suena plausible, ¿qué piensas Draco? ¿Dra-"
**Sonido metálico seco** **Chirrido ensordecedor**
*Pop*
