Cherreads

Chapter 19 - Corto Especial N° 1- Recuerdos del Pasado

Aclaraciones:

-"Persona Hablando"-

-(Persona Pensando)-

--

[Habilidades o Magia]

(JC: Notas del Autor)

*******************************

Empecemos

*******************************

Aún recuerdo aquellos días antes de esta nueva vida.

Venía de un mundo distinto, de una familia particular. Una familia temida por muchos, tan poderosa que incluso los llamados Dioses pensaban dos veces antes de provocarla.

Todo comenzó con mi bisabuelo por parte de mi padre. Él también era uno de esos seres denominados Dioses. No era el más fuerte entre ellos, pero poseía un poder considerable. Sin embargo, había algo que lo hacía destacar aún más: su intelecto. Era un genio, un maestro inventor, alguien que comprendía los misterios del mundo mejor que nadie.

Él fue el origen del poder de nuestra familia, al crear a mi abuelo y a sus hermanos. Seres temibles cuyos nombres se extendieron por todo el mundo. Pero entre los tres, el mayor, mi abuelo; era el más poderoso.

Su fuerza superaba incluso a la de su padre y creador. Poseía una habilidad capaz de herir a los mismísimos Dioses. Tal era su poder que fue recordado como uno de los seres más temibles que jamás existieron.

Con el tiempo, nacieron mi padre y su hermano. Ambos heredaron la habilidad de mi abuelo, aunque en una versión degradada. Aun así, su poder seguía siendo formidable.

Pasaron algunos cientos de años antes de que yo naciera. Desde mi nacimiento, las expectativas sobre mí fueron enormes. Todos esperaban que fuera tan fuerte como mi padre, o incluso superior a mi abuelo.

Yo también lo deseaba. Quería demostrar mi valor, que podía ser útil a mi familia. Quería que se sintieran orgullosos de mí.

Pero no lo logré…

....

.....

...

....

.....

Durante mis primeros años de vida, no fui capaz de conseguir nada.

En lugar de ser útil, me convertí en una vergüenza. Carecía de cualquier poder digno de admiración. Ni siquiera heredé una versión degradada de la habilidad que corría en nuestra sangre.

Desde el momento en que nací, fui completamente inútil.

Mi familia ni siquiera intentaba ocultar su decepción. Algunos me miraban con desprecio, otros con rencor.

Mi padre siempre tenía esa mirada fría, cargada de desilusión.

Mi tío me observaba como si mi mera existencia fuera una molestia.

Mi abuelo... Ni siquiera me miraba. Ignoraba mi presencia a propósito, como si deseara que simplemente desapareciera.

Y luego estaba mi bisabuelo. Su mirada... Era la peor de todas. Me veía como un error, un fracaso absoluto. Un ser que jamás debió existir.

Y como toda cosa inútil, debía ser desechada...

....

.....

...

....

.....

Ahí yacía yo, en las manos de mi bisabuelo. No me molesté en resistir, ni en buscar escapar de su agarre. Ya había aceptado mi destino como el inútil de la familia.

Frente a mis ojos, apareció mi nuevo destino: un vórtice, un portal que giraba lentamente, devorando la luz a su alrededor. No me importó a dónde me llevaría. Fuera cual fuera el lugar, estaba seguro de que no sobreviviría.

Sin decir una palabra, mi bisabuelo me arrojó al portal.

Mientras viajaba por aquel mar de oscuridad infinita, los recuerdos de mi corta vida pasaron uno a uno ante mis ojos. Reviví cada momento, cada mirada de desprecio, cada palabra de decepción… y al hacerlo, me di cuenta de algo. Solo me arrepentía de una cosa: no haber sido útil.

Desde el instante en que nací, todos esperaban algo de mí, pero fui un rotundo fracaso. Y al pensarlo con claridad, entendí cuál era mi único deseo en esta vida: serle útil a alguien.

<>

Ignoré aquella voz en mi cabeza, concentrándome en el brillo cegador que me envolvió por unos segundos. Cuando recuperé la vista, me encontré en un lugar completamente distinto: un bosque desconocido, vasto y silencioso.

....

.....

...

....

.....

No sabía cuánto tiempo había pasado en aquel extraño bosque. Lo único que sabía era que, milagrosamente, seguía vivo… Y no comprendía por qué.

Cada día era una lucha. Cada segundo, una amenaza. Criaturas y monstruos aparecían constantemente, hambrientos, feroces, decididos a matarme. Pero, de algún modo, siempre lograba sobrevivir. Herido, sangrando, agotado… Pero vivo.

Hasta que, finalmente, mi cuerpo no aguantó más. Caí al suelo, jadeando, cubierto de heridas frescas y antiguas. Pensé que ese sería mi fin.

Pero fue entonces cuando lo conocí a él.

Era un humano, o al menos eso parecía. Joven, de cabello y ojos negros como el azabache.

-"¿¡Qué hago!?"-

Gritó de repente, entrando en pánico. No entendía su reacción, pero noté algo extraño en su mirada. Había algo cálido allí, algo que nunca antes había visto reflejado en los ojos de nadie.

Preocupación.

-(¿Por qué…? ¿Por qué se preocupa por mí?)-

No tenía sentido. No me conocía. No tenía ninguna razón para hacerlo.

Y sin embargo, lo hizo.

Sacó una sustancia extraña y me lo lanzó. No supe qué era, pero el efecto fue… Milagroso.

Todo el dolor, todas las heridas, todo el sufrimiento que había soportado durante esos días desapareció en un instante.

Una felicidad indescriptible me invadió. No solo por haber sanado, sino por el simple hecho de que alguien… Me había preocupado por mí.

-(¿Esto… Es lo que llaman amabilidad?)-

Solo pensar eso me hizo sonreír. Quise compartir aquella felicidad con él. Y para mi sorpresa, no me rechazó. Es más… También sonrió.

Aquel día conocí a mi primer amigo.

A mi compañero.

A mi maestro.

A la persona que me dio mi primer y único nombre.

....

.....

...

....

.....

Desde ese día, nunca me alejé de su lado. Me encantaba acompañarlo, observarlo, aprender de él. Cada momento juntos era una nueva aventura.

Vi su fuerza, su crecimiento, su espíritu indomable. Tal vez no era tan poderoso como mi bisabuelo, mi padre o mi abuelo… Pero lo admiraba. Porque con cada segundo que pasaba, él se hacía más fuerte. Y algo en mi interior me decía que algún día, superaría a todos ellos.

Por eso hice una promesa.

No importaban los retos ni los enemigos.

Me volvería fuerte.

Más fuerte que cualquiera de mi familia, si era necesario.

No por orgullo.

No por venganza.

Sino por él.

Por serle útil a la persona que me dio un propósito.

Y yo, Night, cumpliré esa promesa.

Por mi maestro… Yukimaru Tempest.

 

¡¡¡CONTINUARÁ!!!

**************************************

Notas del Autor

**************************************

Les advierto que esta historia se centra mayormente sobre Tensei Shitara Slime Datta Ken y otra novela que posiblemente reconozcan. También les advierto que Rimuru está completamente reemplazado por mi propio personaje (Yukimaru). Quedan anuncios.

Aclaraciones:

El personaje o la historia mencionada de un anime, o novela, no me pertenece. Si no a Ichiei Ishibumi (High School DxD), a Fuse, Mitz Vah (Tensei Shitara Slime Datta Ken) y Patora Fuyuhara (Isekai wa Smartphone to Tomo ni)

|¡Visita mi Patreon!|

https://patreon.com/EsCarabajal172

|Suscríbete para apoyarme, recibir privilegios de opiniones y para leer capítulos adelantados.|

Próximos capítulos ya en Patreon (Spoilers):

Capítulo 19- El Inicio del Hacedor del Caos

Capítulo 20- Los Ogros

Capítulo 21- Evoluciones y Choques

More Chapters