Capítulo Extra: El Principio de Todo
Libro del Génesis: Primer Libro
En el principio de todo; Antes, que el polvo diera creación a Adán y Lilith, antes que el cielo existiera o tuviera una Jerarquía Angelical, antes del Primer Serafín, antes del nacimiento de las Siete Virtudes (Los ancianos del cielo), antes del nacimiento de la Portavoz de dios.
Incluso antes de la existencia misma, del tiempo o el espacio, el cosmos era un vacío infinito ocupado únicamente por dos fuerzas abstractas y absolutas. No tenían forma, nombre o propósito, solo voluntad.
Estos Conceptos Primordiales eran:
Flo: La Flor de la Vida
La Encarnación del Bien, La Virtud, El Orden, El Crecimiento, La Vida, El Perdón y La Luz.
Roo: La Raíz de Todo Mal
La Encarnación del Mal, El Pecado, El Caos, El Estancamiento, La Muerte, El Odio y La Oscuridad.
Para dar propósito al vacío existencial, Flo manifiesta su energía en la primera forma física del multiverso: El Árbol de la Vida (Yggdrasil).
Este árbol no solo sostiene la realidad y el espacio tiempo, sino que es el motor encargado del administrar las almas y sostiene todos los mundos en la creación.
Pero...
La existencia del Árbol de la Vida rompe el equilibrio de la inacción.
Roo, sintiendo que la expansión de Flo invade su propia naturaleza, intenta corromper las raíces del Árbol para consumirlo desde adentro. Desatando una batalla conceptual donde la realidad misma comienzo a agrietarse bajo el peso de su pelea.
Flo. Entendiendo que ninguna de las dos fuerzas puede destruir a la otra sin destruir la existencia misma, toma una decisión trágica.
Flo atrae a Roo hacia el fruto más perfecto del Árbol. En un destello de luz pura, Flo se sacrifica, sellando su esencia y la de Roo dentro de la Manzana: Creando el fruto Prohibido.
A partir de este momento, el Bien y el Mal dejan de ser fuerzas libres y pasan a ser un potencial dormido, esperando ser "probado" por la curiosidad de los seres futuros.
Con los conceptos originales sellados, el Árbol de la Vida utiliza el remanente de energía de Flo para engendrar a los guardianes del nuevo orden.
La Portavoz de Dios:
Surge como la voz oficial de la creación. Ella no es el Bien o Dios (porque Flo está sellada), pero es la encargada de interpretar la voluntad del orden y dirigir el destino de la creación.
Las Siete Virtudes Celestiales:
Para dar estructura al Futuro Reino de Arriba (el Cielo), nacieron siete seres primordiales, cada uno representando una faceta de la luz de Flo que nunca pudieron ser selladas:
Humildad, Caridad, Castidad, Gratitud, Temperancia, Paciencia y Diligencia.
...
—Con eso terminamos el primer libro del Génesis, Emily— Dijo Vesper con su tono de Kuudere Certificada. Mientras cerraba de golpe El Libro del Génesis Verdadero.
—Bueno... No sabía que la historia pudiera ser... Bueno tan interesante, Vesper—Respondió Emily con timidez y algo de vergüenza.
—Te quedate con la versión desactualizada, con razón tus frecuencia marcaban error— Agrego Vesper con desdén, mientras Emily hacia pucheros.
—No es mi culpa... Ser la Portadora de la Alegría es un trabajo importante. ¿Sabes?— Se justificó Emily, mientras desviaba la mirada de la cara inexpresiva de Vesper.
—Primero: instalate un mejor programa de mentiras—Comento con sequedad Vesper, mientra las alas de Emily se tensaban.—Segundo: Eres una Serafín con siglos de existencia y La Gran Biblioteca de la Creación, siempre estuvo disponible para el público.
—Jejeje... Podemos ignorar, esos pequeños detalles. Porfisssss...—Suplico Emily, mientra ponía ojos de cachorro, qué no afectaron a Vesper en lo más mínimo.
—Por tu reacción predeterminada, descartaste o pusiste tus estudios como un programa en segundo plano—Comento Vesper sin piedad, mientras Emily golpeaba su cara contra la mesa, al ser descubierta.
«Es en serio... ¿Todos los Serafines tiene el mismo error de Sistema?. Lucifer en la serie cree realmente, ser un soñador incomprendido qué dio libre albedrio a la humanidad cuando ya lo tenía; Sera entra en pánico, cuando no hay orden o pierde el control y Emily evita sus estudios para divertirse y hacer más amigos» Reflexionó mentalmente Vesper con irritación y ironía, por la naturaleza de los Serafínes.
