Después de la intensa batalla y la muerte de Glace causada por Yerno, el escuadrón volvió a Waterion, a la casa de Witio.
Yerno se sienta en el mueble mientras Iris cura sus heridas con hielo regenerativo. Iris comenta:
—Esa pelea fue muy intensa, ahora veo por qué tus estadísticas son idénticas a las tuyas.
Witio caminó en la sala, viendo a Yerno. Witio sonríe y dice:
—¿Así que conseguiste el Go Beyond, eh? Sentí tu presencia cuando peleaste con Glace.
Yerno pregunta con curiosidad:
—¿Acaso esto es permanente?
Witio asiente y dice:
—Una vez que actives tu Go Beyond, no podrás hacer nada.
Edward camina en la sala, diciendo:
—He reportado presencia de agentes en Sucuba, Waterion y Shockling. ¿Qué planeas hacer, Witio?
Witio mira a Edward y dice:
—Son ellos otra vez en Sucuba, ¿verdad?
Edward asiente y dice:
—Es la ciudad más atacada por varios "cristianos" por su cultura. —Se puso curioso— ¿Acaso ellos son demonios o algo así?
Witio sacude la cabeza y dice:
—Yo diría que no son demonios de verdad, solo son humanos con una habilidad similar a la de otros demonios, con la habilidad de la lujuria. Después de todo, tengo una amiga que viene de ahí.
Flare camina en la sala, diciendo:
—¿Desde cuándo tienes una amiga en Sucuba?
Witio se ríe y dice:
—¿Qué piensas, Flare? Te aseguro que ella es alguien útil.
Iris terminó de curar las heridas de Yerno, diciendo:
—Ahí está… curado y a salvo.
Witio se prepara sus cosas y pregunta:
—Bueno, ¿están listos?
Todos asienten, listos para salir.
Witio dice:
—Pero antes de ir, a este grupo lo llamaré: "Los Vengadores Elementos".
Flare puso los ojos en blanco y murmura:
—Sin nombre es mejor.
El escuadrón salió afuera, caminando por las carreteras. Los agentes empezaron a correr hacia varias personas. Witio ve a los agentes y dice:
—Vaya, son ellos otra vez…
Un agente agarró a una niña, pero Edward decide interferir apuntando su rifle hacia él, diciendo:
—Amigo de secundaria, ¿verdad?
El agente ve a Edward y se sorprende, diciendo:
—Ed… ¿Edward?! ¿Eres ese pastor? ¡¿Qué haces trabajando como agente del gobierno?!
Edward le da una mirada fija y dice:
—Baja a la niña, antes de que las cosas se pongan aún peores. Y ya no trabajo como agente del gobierno. Soy un hombre con una lealtad destrozada por la maldad. Pero no vas a entender.
El agente sigue aguantando a la niña, diciendo con miedo:
—¡Vamos, pastor! Usted todavía puede perdonar mis pecados, ¿verdad? No tengo ninguna mala intención con esta niña, ¡se lo juro!
Edward recarga su rifle, diciendo:
—Personas como tú siempre son lo mismo. Vas a pensar que Cristo te va a perdonar después de que cometieras crímenes peores que el robo. Esto no es un pecado simple y corriente, es un pecado de lujuria.
El agente tiembla de miedo y saca su pistola para apuntarla hacia Edward, diciendo:
—¿Así es como quieres saludarme, Edward? ¡Fuimos amigos desde la secundaria! ¿Qué no entiendes?! ¡¿Por qué estás haciendo esto?!
El escuadrón observa la interacción entre el agente y Edward, con Iris comentando:
—Él se siente… molesto y traicionado…
Edward no muestra reacción, diciendo con enojo y traición:
—No puedes esperar que alguien te salve de un maldito crimen, especialmente cuando tú intentaste justificarte ante la policía con un tono tan delirante. ¿Acaso te escuchas a ti mismo? ¿Cómo acusas a Satanás de haberte poseído cuando TÚ eres quien TOMÓ la decisión? Él ya está ardiendo, era responsabilidad tuya por haber hecho esto. Trabajé como pastor solo porque tenía una integridad que mostraba confianza y esperanza. ¡Ahora, por tu culpa, ese presidente te liberó de la prisión y aún sigues molestando a la gente!
El agente se sorprende por su enojo, diciendo:
—¡Entonces no me importa! ¡De todos modos vas a morir!
Antes de que el agente dispare, Edward le dispara en la cabeza, diciendo:
—Tus excusas no significan nada para mí, amigo.
Después de que el agente cayó al piso, la niña se levantó rápidamente y salió corriendo.
Flare camina al lado de él, diciendo:
—Mostraste mucho odio hacia ese tipo. Al parecer te acostumbraste a estas cosas, ¿verdad?
Edward se calma poco a poco, diciendo con claridad:
—No quiero hablar de eso.
Witio miró al cielo y dice:
—Bueno, ¿seguimos?
El escuadrón siguió caminando, con Edward yendo por detrás.
Mientras tanto…
En Steelition, un hombre de 25 años que vestía una camisa blanca con mangas y un pantalón negro se sentaba en un pequeño negocio, hablando por teléfono.
El hombre dice con seriedad:
—Entonces, las cosas empeoraron en Estados Unidos, ¿eh? Planeaba ir ahí un día para reencontrarme con mi familia, pero considerando las tensiones que se han estado viviendo, perdí la oportunidad. Considerando que nací allá, solo obtuve otra ciudadanía para quedarme aquí hace 5 años.
El del teléfono dice:
—Jonathan… no solo empeoró, ¡estos idiotas empezaron a pedirme papeles como si estuviéramos en una época específica de Alemania! ¡Estas personas no aprenden nada! ¡Son unos bobos!
El hombre, que se llamaba Jonathan, comentaba:
—Bueno, ¿qué esperas, hermano? Hay una razón por la que el sistema colapsó de repente.
El del teléfono dice:
—¡Por supuesto! Trabajé como maestro de historia para que todos analizaran los eventos del pasado y no se repitieran. ¡Pero estos imbéciles solo piensan en otra cosa!
Jonathan agarra el vaso de vino y toma un sorbo, diciendo:
—Deberías venir aquí, hermano. Lo mejor que hay, y además, escuché que aquí hay buenas escuelas. Los precios para obtener tu ciudadanía válida son muy baratos.
El del teléfono dice:
—Me gustaría, pero este presidente ya no nos está dejando salir. ¡Se volvió como Corea del Norte! Pero ni modo, ¡me tengo que ir! ¡Te veré pronto!
El teléfono se apaga, dejando a Jonathan entre varias personas que están bebiendo.
Jonathan mira las noticias y murmura:
—Qué bien, otra masacre en Sucuba. Estos agentes no se cansan.
La puerta se abre, revelando a Leslie con su uniforme de soldado.
Leslie se sienta al lado de Jonathan. Jonathan la observa por un momento y luego vuelve a mirar las noticias.
Jonathan mira a Leslie otra vez y pregunta:
—¿Así que trabajas en el ejército, no?
Leslie mira a Jonathan y contesta:
—Sí, ¿por qué? ¿Acaso eres un espía estadounidense?
Jonathan puso los ojos en blanco y dice:
—¿Un espía estadounidense? Hay uno sentado contra una pared sangrando.
Leslie mira al agente que vestía ropa casual y comenta:
—Qué lamentable.
Jonathan añade:
—Yo no soy un espía, solo soy un ciudadano casual viviendo aquí. Pero estoy buscando a una persona específica.
Jonathan saca una foto del Agente 919 sin su máscara y dice:
—Digamos que tiene el aspecto casual de alguien que apoya las ejecuciones de cualquier persona diferente.
Leslie mira la foto y dice:
—Me habían dicho lo mismo, pero esta vez tengo que asesinarlo y traer su cabeza al presidente.
Jonathan sonríe y dice:
—¿Asesinarlo, eh? Me gusta la idea de tu presidente. Yo también estoy buscando su cabeza. Digamos… ¿qué pasa si nos unimos?
Leslie levanta una ceja, dudándose, y pregunta:
—¿Cómo sé que no me vas a traicionar por la espalda?
Jonathan contesta:
—¿Para qué lo haría? Es una pérdida de tiempo. He matado a muchos agentes así desde que el presidente comenzó a hacer estas cosas. Me mudé a este país para evitar los cargos y hasta la ejecución.
Leslie asiente, ahora convencida, y dice:
—Bien, supongo que ya tenemos una pequeña alianza, ¿no?
Mientras tanto… El escuadrón entró en Sucuba. Las personas se alejaban de los agentes.
Witio buscó alrededor y ve a una chica, diciendo:
—Ya la veo…
El escuadrón caminó hacia la chica. Ella vestía un abrigo que cubría su turtleneck bodysuit. Tenía el pelo corto de color negro, pantalones cortos, una cola de demonio y cuernos de demonio.
Witio mira a Yerno y dice:
—A propósito, ella es Sadie, Sadie Lustely.
Los agentes intentaron matarla con pistolas, pero Sadie derrota a cada uno de ellos y comenta:
—¡Son muy débiles! ¿Qué pasó con ese poder "divino", eh? ¿Creen que una pistola es suficiente?!
Yerno comenta:
—Es agresiva…
Witio se ríe y llama:
—¡Oye, Sadie!
Sadie se dio la vuelta y vio a Witio, preguntando con confusión:
—¿Witio? ¿Qué haces aquí?
Witio caminó hacia Sadie y puso su brazo sobre su hombro, diciendo:
—Vinimos aquí a buscar más compañeros. Tienes una habilidad potencialmente más defensiva y nos ayudarás a distraer a muchos enemigos, ya que la mayoría de los agentes son hombres.
Sadie levanta una ceja, preguntando:
—¿Para qué?
Witio contesta con confianza:
—Para ayudar a mi primito. —Apunta a Yerno— Él tiene la bendición de Infinix.
Sadie miró a Yerno y murmura:
—A ese imbécil lo he visto con esos dos… Buscaban algo relacionado con una habilidad específica.
Luego miró a Witio y pregunta:
—¿Qué habilidad posee este chic… digo, tu primo menor?
Witio contesta:
—Tiene Maximum Effort, pero como posee la variante Go Beyond, es aún más fuerte que antes.
Sadie se sorprende y pregunta:
—¿Maximum Effort? ¿Go Beyond? ¿No es una habilidad antigua que fue eliminada en 1999?
Witio se encogió de hombros y dice:
—Diría que ahora hay como dos en este momento.
Sadie suspira y dice:
—Bien, me uniré a tu grupo.
Witio se siente satisfecho y dice:
—Perfecto, pero antes de unirte, déjame presentarte a todos.
Witio apunta a Iris y Flare, diciendo:
—Ellos son Flare y Iris, provienen de familias leales.
Apunta a Edward, diciendo:
—Él es Edward, un pastor estadounidense.
Luego apunta a Yerno, diciendo:
—Y por último, este es Yerno Maxium, mi primo menor.
Sadie mira a Edward y pregunta con actitud:
—Es un agente, ¿no? Puedo identificarlo por ese rifle.
Edward suspira y dice:
—Trabajaba como agente antes, pero ahora ya no. Vine aquí para hacer justicia a quienes intentan escudarse en el poder divino. Les voy a enseñar que las acciones que han cometido son responsabilidad suya, no de Satanás.
Sadie puso los ojos en blanco y dice:
—Me alegra que tengas esa mentalidad, pero no necesitas decirme todo eso con tono "divino".
Sadie camina hacia Yerno y pregunta:
—¡Y tú! ¿Cómo sigues vivo en una época tan futurista?
Yerno se sorprende por la pregunta y contesta:
—Eh… La verdad es que mi madre me encerró en casa con la intención de protegerme. Viví así 17 años, así que todo lo que hacía era entrenarme, ayudar, estudiar y bueno, hacer las tareas del hogar.
Sadie comenta:
—Al menos supieron de eso.
Yerno no entiende y pregunta:
—¿Supieron de qué?
Sadie lo ignora y se queda al lado de Witio.
Witio dice:
—Bueno, ¿estamos listos?
El escuadrón siguió caminando por la ciudad. Witio y Sadie empezaron a conversar.
Sadie pregunta:
—¿Cómo has estado? Hace tiempo que no te veo.
Witio contesta, cruzando los brazos:
—Bien, nada más. ¿Y tú?
Sadie puso los ojos en blanco y dice:
—Fue un dolor de cabeza. Muchos de estos agentes intentaron asesinar personas porque aparentemente no eran "humanas".
Witio comenta:
—Bueno, diría que esto fue a causa de los creyentes más "pacíficos", aunque entiendo que no todos comparten esa mentalidad.
Witio apunta a Edward y dice:
—Mira a Edward, por ejemplo. Trabaja como pastor en una iglesia, pero por alguna razón tiene una mentalidad que contradice completamente su rol. Lo vi matar a un agente que aparentemente era un depredador.
Sadie se sorprende un poco y dice:
—Para pensar que un pastor debe tener tanta paciencia… Al parecer se cansó de escuchar tantas tonterías y excusas.
Edward recibe una señal y dice:
—Qué bien… llegará un nuevo agente…
El escuadrón se detiene. Flare mira a Edward y pregunta:
—¿Quién es?
Edward contesta:
—Es un hombre llamado Agente 945, su nombre verdadero es John Anderson. Estos números deben tener significados… Me dijeron que los asignan en orden para representar cuántos agentes han reclutado, pero este tipo es la excepción.
Yerno pregunta con curiosidad:
—¿Acaso es más fuerte que los otros?
Edward asiente y dice:
—Al parecer sí. Es más fuerte que la mayoría, especialmente que el Agente 920. Y no solo eso, tiene una ideología bastante similar a la de otros. Pertenecía a un grupo bastante fascista en 2013, donde lo arrestaron por intentar asesinar a una víctima de acoso. Fue entonces en 2025 cuando el presidente Jones lo liberó.
Flare dice:
—Entonces debe ser más difícil de manejar.
Witio se pone serio y dice:
—Lo podemos usar para otra cosa.
El escuadrón miró a Witio con atención. Witio explica:
—En vez de matarlo, debemos amenazarlo para que nos deje entrar en esos helicópteros militares. Debemos infiltrarnos como uno de ellos por un momento para buscar a Yanill.
Flare pregunta, dudándose:
—¿Y cómo vamos a hacer eso, Witio? Ellos no son estúpidos.
Witio contesta:
—Simple. Buscaremos a los agentes de los alrededores para quitarles los uniformes y las identificaciones.
Witio miró a Edward y pregunta:
—Así es como funciona tu agencia, ¿verdad?
Edward analiza el plan y asiente, diciendo:
—Es cierto, la agencia funciona de esa manera. Con solo ponerse el uniforme y la identificación es suficiente, aunque debemos tener más cuidado con las cámaras y con el Agente 919 específicamente.
Yerno crujió sus puños y comenta:
—De esta forma le daré una tremenda paliza por haberme explotado…
Iris sacude la cabeza con frustración y dice:
—No, Yerno, eso lo va a empeorar todo. No lo provoques cuando lo veas, solo libera a Yanill, si es que sigue con vida.
Mientras tanto…
El Agente 945 estaba sentado en una banca dentro del helicóptero militar, leyendo noticias en Elemenyin.
El Agente 945 sonríe, diciendo:
—Bien… bien… más víctimas para abusar. También debo buscar a ese chico específicamente.
Un oficial llegó a la sala, preguntando:
—Agente 945, ¿está listo para bajar?
El Agente 945 deja su periódico y prepara su guadaña tecnológica, diciendo:
—Sip.
El Agente 945 salta del helicóptero, pensando:
—Me da curiosidad saber qué tan fuerte es. Pero eso lo sabré una vez que me encuentre con él.
El Agente 945 activa su paracaídas, cayendo en medio de un bosque rosado.
El Agente 945 activa su radio y dice:
—Hola, hola, he caído en un bosque rosado. Estoy en un punto donde no puedo capturar víctimas. ¿Me puedes mostrar el mapa?
La radio suena, el oficial dice:
—Ya te mostré el mapa en tu casco, Agente 945. Termina tu trabajo.
El Agente 945 asiente, diciendo:
—Sí, señor.
