Cherreads

Chapter 61 - QUIEN ERES?

Legión se lanzó hacia adelante, ignorando el agua que frenaba sus pasos. Kofie, recuperando su postura, midió el tiempo exacto y soltó una patada frontal que impactó de lleno en el estómago del joven.

El golpe fue seco y violento, haciendo que Legión escupiera sangre, pero para sorpresa del guerrero, este no retrocedió.

Con un movimiento, el heroe atrapó la pierna de Kofie contra su costado. Sin mostrar dolor, lanzó una patada baja contra el tobillo de apoyo del gigante haciendo que pierda el equilibrio y cayera de espaldas al río.

El joven no perdió un segundo y se arrojó sobre él, descargando una serie de puñetazos. Kofie cruzó los brazos frente a su rostro, resistiendo y esperando el momento justo. Al notar que su contrincante repetía el mismo ataque, el guerrero aprovechó un hueco, giró con una maniobra de lucha y logró quedar encima, atrapando el brazo de Legión en una llave.

Kofie aplicó presión constante, estirando la articulación hasta el límite.

-¡Ríndete! *le gritó entre dientes, aumentando la fuerza* ¡Te voy a romper el brazo!

Legión, lejos de gritar, soltó una risa que incomodó al guerrero.

En lugar de resistir la palanca, giró el cuerpo con brusquedad, permitiendo que el hueso se saliera de su sitio con un crujido.

La presión desapareció al instante. Kofie, desconcertado, rodó hacia atrás y se puso de pie rápido, viendo cómo Legión se levantaba con el brazo izquierdo colgando, completamente dislocado.

-¿Acaso te has vuelto loco? 

Legión negó con la cabeza, mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro manchado de sangre.

-¿Loco? No. Estoy más cuerdo que nunca...De hecho, este es un gran día para mí.

Sin dejar de mirar a Kofie, sujetó su brazo y, con un movimiento seco y un chasquido, volvió a colocar el hueso en su lugar. Lo hizo girar un par de veces para comprobar que podía moverlo bien.

-Es la primera vez que salgo a jugar sin correa *continuó, entornando los ojos bajo el sol* Tengo que disfrutar el tiempo mientras pueda. Sentir el sol, el dolor...es toda una experiencia que pienso disfrutar al máximo.

Kofie no entendía nada de lo que el extranjero decía. Lo único que pensó fue que alguno de sus golpes le había causado un daño grave en la cabeza. Escupió a un lado, harto de la situación.

-Es suficiente *sentenció, recuperando su seriedad* Te voy a someter ahora mismo y haré que revisen esa cabeza. No voy a permitir que mi primer gran ritual termine con una mancha por culpa de un sucio extranjero.

Lanzó un derechazo cargado con todo su peso que impactó de lleno en la mandíbula de Legión.

El crujido se escuchó en toda la arena y la cabeza del chico se sacudió violentamente hacia un lado, pero sus pies no se movieron. En lugar de caer, Legión regresó la mirada lentamente, fijando sus ojos en Kofie con una fijeza perturbadora.

Antes de que el guerrero pudiera retirar el puño, Legión se abalanzó sobre él.

No hubo técnica. No hubo guardia. Legión simplemente se estrelló contra el pecho de Kofie, clavándole las uñas en los hombros mientras buscaba morder cualquier parte de su cuello.

El wakandiano, asqueado y sorprendido, le propinó un rodillazo brutal en el estómago que le sacó el aire, seguido de un codazo descendente que le abrió la ceja. Legión recibió ambos golpes de frente, pero no soltó el agarre; al contrario, aprovechó la cercanía para propinar un cabezazo que hizo que la nariz de Kofie volviera a sangrar.

El guerrero de la frontera retrocedió un paso, tratando de recuperar su espacio personal, pero Legión no se lo permitió.

Avanzaba de forma errática, moviéndose entre las rocas del río con agilidad.

Kofie soltó una combinación de tres golpes: jab, gancho y una patada circular que impactó en las costillas de Legión. Se escuchó otro crujido seco, pero Legión no reacciono, lanzándose de nuevo con las manos abiertas, buscando desgarrar la piel.

El gigante sintió un escalofrío.

No era solo la resistencia al dolor, era la sensación de que ya no estaba peleando contra el extranjero que llegó a Wakanda. Sentía que tenía enfrente a alguien mas, algo perturbador que lo miraba no como a un rival, sino como a una fuente de entretenimiento, ansioso por arrancar un pedazo de su carne

-¡Te comportas como un animal! *gritó, lanzando un golpe desesperado que Legión ni siquiera intentó esquivar* De seguir así, vas a morir aquí mismo. Tu cuerpo no va a aguantar.

El heroe recibió el puñetazo en pleno rostro, dejando que su propia sangre le manchara los dientes.

-¿Tú no querías esto? *preguntó* La muerte no puede reclamarme, no temo a ELLA. Tú querías un combate, así que te lo voy a dar.

Legión se lanzó al cuello de Kofie una vez más. El guerrero intentó bloquearlo, pero el chico simplemente pasó por debajo de su guardia, atrapando su antebrazo y clavándole los dientes con tal saña que el músculo pareció ceder bajo la presión.

Kofie gruño de dolor y comenzó a golpear la espalda de Legión con el puño cerrado.

Una

Dos

Tres veces, intentando quitárselo de encima.

Pero Legión no lo soltaba. Cuanto más fuerte le pegaba Kofie, más fuerte apretaba él la mandíbula, disfrutando del sabor metálico que inundaba su boca.

Kofie finalmente logró arrojarlo contra una roca, separándose por fin.

El guerrero jadeaba, viendo con horror las marcas de dientes en su brazo y los jirones de piel que Legión escupía al agua sin dejar de mirarlo.

====

El Rey T'Chaka, que momentos antes se había puesto en pie para detener la pelea, permanecía inmóvil observando la carnicería en el río. Lo que empezó como una lección de disciplina impartida por su guerrero se había transformado en un espectáculo de una violencia difícil de procesar.

Ramonda se acercó a él, rodeando su brazo con manos temblorosas mientras veía cómo Legión se lanzaba una y otra vez contra Kofie, ignorando los huesos rotos y los cortes profundos.

-T'Chaka, por favor *suplicó la reina en un susurro cargado de angustia* Tienes que dar por terminado el combate. Esto ya no es una prueba, es una ejecución mutua.

El Rey guardó silencio, con la mirada fija en el extranjero que escupía sangre y sonreía. Tras unos segundos que parecieron eternos, soltó un suspiro y negó con la cabeza.

-No *respondió con voz firme* Pensé que el muchacho ya no podría levantarse, pero lo hizo. Te lo dije antes, Ramonda: nadie puede interferir. Solo podemos esperar a que esto termine por su propio peso. Detenerlo ahora sería un insulto a la voluntad que ese chico está demostrando, por más aterradora que sea.

La reina retrocedió un paso, apretando los labios, obligada a observar cómo el agua del río se teñía de un rojo cada vez más denso.

Cerca de ellos, Shuri y T'Challa no podían ocultar su impacto.

La princesa, que siempre tenía una respuesta técnica o un comentario sarcástico, estaba muda, con los ojos muy abiertos ante la transformación de Legión.

T'Challa intercambió una mirada rápida con su hermana. En los ojos del príncipe se leía una profunda preocupación que iba más allá del protocolo real. Sin apartar la vista de los combatientes, T'Challa se llevó una mano al oído, activando su comunicador con un gesto sutil.

-Preparen todos los medios médicos de inmediato *ordenó con voz baja* Quiero equipos de estabilización y salas de trauma listas en el palacio. Cuando esto acabe, van a tener mucho trabajo.

Abajo, en el estruendo del agua y los golpes, la batalla continuaba. Kofie lanzó un puñetazo desesperado que Legión recibió con la frente, solo para usar ese mismo impulso y lanzarse de nuevo

Legión consiguió derribar a Kofie con un movimiento cargado de una fuerza desproporcionada.

El guerrero cayó de espaldas al río y levantó los brazos para cubrirse el rostro, pero Legión se le echó encima, hundiendo sus uñas en la carne de sus antebrazos. A través de la tela de la bandana que cubría los ojos de su oponente, Kofie creyó ver algo, un leve y gélido resplandor violeta 

El guerrero, dominado por un instinto que no lograba racionalizar, jadeó mientras intentaba zafarse.

-¿Quién... quién eres? *logró preguntar

Legión ensanchó su sonrisa, mostrando los dientes manchados de rojo. Kofie sintió un dolor agudo cuando las uñas de Legión parecieron alargarse unos centímetros, hundiéndose todavía más en su piel

-¿No estabas muy seguro antes? *murmuró Legión, acercando su rostro al del guerrero* ¿Qué pasó con esa gran entrada, con la piel pintada y la mirada en alto?

Kofie intentó empujarlo para quitárselo de encima, pero se quedó congelado. El cuerpo de Legión, que hasta hace un momento era delgado y ligero, ahora se sentía como si pesara toneladas, aplastándolo contra las rocas del lecho del río.

-Querías demostrar tus habilidades ¿verdad?  *continuó* Parece que no era para tanto.

El brillo violeta tras la tela se intensificó, volviéndose más nítido. Legión acercó sus labios a la oreja de Kofie, cuya respiración se volvía cada vez más errática.

-Estabas tan lleno de ti...Te crees superior cuando solo eres un humano *le susurró con un tono que helaba la sangre* ¿Quieres saber quién soy? Soy aquello que temes cuando ves la oscuridad. Lo que no ves, pero sabes que estoy allí, esperando.

Kofie sintió un frío glacial recorriéndole la columna vertebral. Intentó apartar la mirada, pero una fuerza invisible lo obligaba a quedarse fijo, atrapado por esa presencia que emanaba del chico.

-Y ahora aquí estoy, frente a ti. Devuélveme la mirada, Kofie. Mírame.

El guerrero no comprendía del todo sus palabras, pero la sensación de peligro era tan real que se le puso la piel de gallina.

A pesar de que la bandana ocultaba los ojos de Legión, ese resplandor violeta le quemaba la vista, haciéndole sentir que, por primera vez en su vida, estaba frente a algo que no pertenecía a este mundo.

===

POV LEGION

El corazón me golpea el pecho con una fuerza que me ensordece, marcando el ritmo de cada uno de mis movimientos.

Frente a mí, atrapada contra las rocas y el agua, está ella.

Es más alta que yo, pero eso ya no importa. El odio me recorre las venas como si fuera ácido, dándome una fuerza que no sabía que tenía.

La sujeto por los hombros y la hundo contra el suelo.

Ella no cierra los puños, no intenta golpearme. En lugar de eso, estira una mano temblorosa y me roza la mejilla con las yemas de los dedos, buscando mis ojos con una mirada cargada de una ternura que me revuelve el estómago.

-Te amo, hijo... *susurra, ignorando la sangre que le corre por la cara* Eres mi vida. Ven conmigo. No necesitas traer a tu hermano, tu padre te llenó la cabeza de mentiras.

Le aparto la mano de un manotazo y le propino un golpe en el pómulo que le hace girar la cabeza.

-¡Mentirosa! *grito, la rabia quema mi garganta* Él nunca necesito mentirme. ¡YO ESTABA AHÍ!

Ella vuelve a intentarlo, rodeando mi cuello con sus brazos en un intento de abrazo, tratando de pegarme a su pecho como si fuera un niño pequeño.

Siento el perfume que siempre usaba y eso solo hace que el incendio en mi interior crezca. La empujo, estrellándola de nuevo contra el lecho del río.

-Yo siempre te traté bien... *dice ella, con la voz entrecortada por el agua* Siempre te di todo lo que pude.

-¡Me diste golpes! *le respondo, descargando un puñetazo que impacta justo al lado de su cabeza* ¡Me diste gritos, insultos, PESADILLAS!

La mujer intenta acariciarme el cabello, con los ojos llenos de lágrimas que me parecen el veneno más puro del mundo.

Su mano sube por mi nuca, queriendo calmarme, pero yo sujeto su muñeca y la aprieto hasta que escucho un crujido

-Incluso las veces que lo engañaste... *le escupo, acercándome tanto que su aliento me roza la cara* ¿Creíste que lo olvidé porque era un niño? Lo recuerdo...cada momento.

Ella niega con la cabeza, intentando besar mi frente, buscando esa conexión que yo ya arranqué de mi alma hace años.

-Tú no sabes lo que dices, pequeño...te cuidé desde antes de que nacieras.

Le devuelvo un cabezazo que le corta la frase y le parte el labio. El sabor metálico de la sangre inunda el aire.

-¡Fui tu rehén! *le grite a centímetros de su rostro* ¡Me usaste para que él no te abandonara!

La odio.

Odio cada fibra de su ser

Aborrezco cada maldito recuerdo que tengo a su lado

Escupo en su memoria porque todo lo que fue, cada caricia fingida y cada palabra "dulce", no fue más que dolor para todos nosotros.

Ella intenta decir algo más, estirando los dedos para tocar mi pecho, justo sobre mi corazón, pero yo le atrapo la mano y la hundo en el barro.

-No te creo nada *le susurro, mientras un brillo violeta en mi visión se vuelve casi cegador* ¡NADA!

Lanzo otro golpe, ignorando el dolor en mis propios nudillos.

No quiero su amor

No quiero sus caricias

Solo quiero que se calle, que desaparezca de una vez por todas

===

El silencio se volvió pesado, casi asfixiante. Los ancianos, que al principio disfrutaban del espectáculo con risas y comentarios soberbios, ahora observaban la escena con las manos entrelazadas y los rostros pálidos.

Ya no era una demostración de fuerza para hacer ver a todos la superioridad de Wakanda, era una carnicería .

Kofie, con la respiración entrecortada y la visión nublada por el sudor y la sangre, logró atrapar el brazo de Legión en un movimiento desesperado. Lo extendió con brusquedad y descargó un golpe seco que rompió el hueso con un chasquido.

A pesar de la gravedad de la lesión, Legión no soltó ni un solo quejido. Casi de inmediato, lanzó un impacto con su otro puño. Sus nudillos estaban destrozados, con la carne al rojo vivo y los tendones expuestos, pero seguía golpeando.

El guerrero de la frontera retrocedió, tambaleándose. Su cuerpo no estaba en mejor estado: las pinturas rituales habían desaparecido bajo una capa de sangre que brotaba de mordidas, rasguños y hematomas profundos.

Ambos combatientes estaban al límite, pero las heridas de Legión eran alarmantes. Tenía huesos rotos y cortes abiertos que habrían dejado inconsciente a cualquiera, pero él seguía avanzando.

-Esto... esto es inconcebible *murmuró uno de los ancianos* ¿Cómo es posible que un ser humano siga en pie con esas heridas?

-He leído algunos artículos sobre él *mencionó una anciana a su lado, sin apartar la vista* Dicen que tal vez sea un alienígena con apariencia humana. Viendo esto... quizás sea cierto.

Shuri miró a T'Challa. El príncipe ya no podía mantener su postura estoica, sus facciones reflejaban un disgusto evidente por la brutalidad innecesaria del encuentro.

Se acercó a su padre y, en voz baja, intentó razonar con él.

-Padre, esto ha escalado demasiado. Ningún combate ritual ha llegado nunca a este punto. Debemos detenerlos ahora.

T'Chaka no se movió. Sus ojos seguían fijos en los dos jóvenes que se despedazaban en el agua.

-No. Ambos guerreros todavía desean combatir.

-Padre *insistió T'Challa* Este es un combate para demostrar honor, la muerte del otro no esta permitida.

T'Chaka giró levemente la cabeza para mirar a su hijo.

-¿Recuerdas lo que dije antes de que el ritual empezara?

-Dijiste que debían luchar como si su vida estuviera en juego *respondió T'Challa de inmediato* pero también que el combate se detendría si uno no pudiera seguir o se rindiera.

-Te equivocas *lo corrigió su padre* Esta prueba es para demostrar la determinación del guerrero. Para ver hasta dónde está dispuesto a llegar para lograr la victoria. Y si la muerte de su contrincante es el precio...que así sea.

T'Challa se quedó perplejo, observando a su padre con sorpresa 

-Padre... todavía son niños *susurró

-No *sentenció T'Chaka volviendo la vista al frente* Son guerreros, y muy posiblemente nos enfrasquemos en una guerra muy pronto. No tenemos el lujo de poner excusas sentimentales.

T'Challa guardó silencio, sintiendo una presión en el pecho mientras observaba a Legión y a Kofie lanzarse el uno contra el otro con una fiereza ciega.

Por primera vez, se cuestionó qué tan lejos estaba dispuesto a llegar su padre y qué tan acertado era mantener costumbres que parecían haber perdido toda humanidad en favor de una determinación despiadada.

===

POV KOFIE

Siento los pulmones arder como si me hubiera tragado brasas encendidas.

No puedo creer lo que está pasando. Le asesté un golpe en la nuca, un impacto que debería haberlo dejado inconsciente al instante, pero el extranjero giró sobre sí mismo con una rapidez aterradora.

Antes de que pudiera reaccionar, lo tenía encima.

Se trepó a mi pecho con una fuerza que no corresponde a su tamaño y empezó a descargar ambos puños contra mi cara. Intenté sacármelo de encima, golpeé sus costados, busqué cualquier punto de presión, pero él aguantaba cada impacto como si no sintiera nada.

Mis brazos cedieron por el cansancio y terminé cayendo de espaldas al río.

Siento sus manos cerrarse alrededor de mi cabeza. Son frías y empujan con una determinación absoluta. Mi rostro se hunde en el agua helada.

El pánico se dispara.

Intento golpear su abdomen con todas mis fuerzas, pero mis movimientos son torpes bajo la corriente. Mis dedos se entierran en su piel, trato de empujarlo, de alejarlo, pero su agarre es firme.

El agua se mete por mi nariz y en medio del caos de burbujas y la desesperación, escucho su voz.

Es extraño, porque estoy bajo el agua, pero sus palabras resuenan directamente en mi cabeza, claras y distorsionadas al mismo tiempo.

-No tienes idea de lo divertido que me lo he pasado *dice él, y puedo sentir la vibración de su voz en mis propios huesos mientras lucho por un poco de aire* Es la primera vez para mí, así que te agradezco todo esto.

Mis pulmones exigen oxígeno, mis movimientos se vuelven erráticos.

Mis golpes contra su vientre ya no tienen potencia, son apenas empujones débiles de alguien que se está rindiendo al peso del agua.

De repente, el me saca a la superficie de un tirón. Alcanzo a tomar una bocanada de aire desesperada, pero antes de que pueda llenar el pecho, me sumerge de nuevo con violencia.

-Yo sé que Bast con ustedes han de llevarse bien, ¿sabes? *murmura, y su voz sigue retumbando en mi cráneo* Si tan amiguitos son, te enviaré con ella.

Vuelve a sacarme solo para que vea la luz un segundo antes de hundirme otra vez. El agua me golpea la cara y el pánico me nubla el juicio.

-Escucha...mejor que te prepares y que vayas diciendo amén...o lo que sea que ustedes digan

La presión de sus manos no cede

Mis brazos caen a los costados, pesados como el plomo. El agua ya no se siente fría...

Me estoy ahogando

====

POV LEGION

Aprieto mis manos contra su cara con todas mis fuerzas, hundiéndola en el agua fría.

Ella no lucha, no intenta golpearme para salvarse. En lugar de eso, estira sus dedos y me roza las mejillas, recorriendo mi piel con una suavidad asquerosa.

Odio su contacto. Cada caricia se siente como si me estuvieran quemando y eso solo hace que presione más hacia abajo, queriendo borrarla de mi vista.

Incluso bajo el agua, ella me mira y sonríe. Me sostiene la mirada con un amor fingido que me desespera, que me quema por dentro.

-¿Por qué sonríes? *le grito, y mi voz se quiebra por la rabia* ¡¿POR QUÉ SONRÍES?!

Hundo mis dedos en su carne, haciendo más fuerza, sintiendo cómo el agua salpica mis brazos.

-¡Esto es tu culpa! ¡Todo es tu culpa! Todo lo que pasó, todo este tiempo... tanto dolor. ¡Arruinaste la familia! ¡¿Todo por qué?! ¡¿Por un maldito anillo?! ¡¿Por más dinero?! ¡¿Por qué?! ¡DIME POR QUÉ!

Pero ella no responde, solo sigue ahí, sonriéndome con ternura.

Aprieto más...más y más, queriendo que esa maldita expresión en su rostro desaparezca para siempre.

De repente, a lo lejos, escucho algo...un susurro

-Legion...

Frunzo el ceño, confundido.

Esa voz no es la de mi madre. Es lejana, pero se hace más fuerte con cada segundo

-¡LEGION!

-¿Qué...? *alcanzo a decir, soltando un poco la presión sin darme cuenta.

-¡LEGION!

El grito suena tan claro que mi mundo cambia en un parpadeo.

El lugar, el rostro de mi madre y el odio desaparecen como si nunca hubieran existido.

De golpe, estoy en una arena de combate, con el agua del río golpeándome las rodillas. Levanto la vista y veo a Shuri, que grita mi nombre desde la distancia 

Bajo la mirada y mi corazón se detiene.

Estoy sosteniendo la cabeza de Kofie bajo el agua, hundiéndolo con mis manos destrozadas.

Por la sorpresa, mis dedos pierden la fuerza y me quedo paralizado, mirando mis manos ensangrentadas y el cuerpo del guerrero bajo el río.

-¿Qué...qué mierda? *susurro, completamente desorientado.

No tengo tiempo de procesar nada más.

De repente, Kofie saca la cabeza del agua con un movimiento violento, tomando una bocanada de aire desesperada.

Antes de que pueda reaccionar, su puño impacta de frente contra mi rostro con toda la potencia de su desesperación.

Siento el estallido de dolor, el sabor de la sangre y, de inmediato, las luces se apagan.

====

BUEEENAS, COMO ANDAN? ESPERO QUE BIEN

HASTA AQUI LLEGAMOS CON EL CAPITULO DE HOY, ME SORPRENDE QUE EN EL CAP ANTERIOR NADIE HAYA MENCIONADO LO QUE ESTA PASANDO, LEI POR AHI ALGUNOS MALENTENDIDOS, ESPERO QUE ESTO ACLARE UN POCO LA SITUACION

LEGION ALFIN VUELVE EN SI A TIEMPO PARA EVITAR UN GRAVE ERROR, EL PRINCIPE DE WAKANDA SE SORPRENDE POR LAS PALABRAS DE SU PADRE

TAMBIEN PUDIMOS DESCUBRIR ALGO DEL PASADO DEL PROTAGONISTA...O NO? ME PREGUNTO A QUIEN PERTENECEN ESAS MEMORIAS?

EL COMBATE A TERMINADO Y LEGION A SALIDO PERDEDOR LAMENTABLEMENTE, ME PREGUNTO QUE SUCEDERA EN EL PROXIMO CAPITULO? FUF, QUE COSAS TAN COMPLICADAS 

COMO SIEMPRE, MUCHAS GRACIAS POR TODOS SUS COMENTARIOS Y TODO SU APOYO

SE ME CUIDAN, UN BESAZO 😘

More Chapters